Asamblea de inicio de curso

Lunes, 28 de Octubre de 2013 10:16 Mario Corrales
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El pasado 18 de octubre se celebro la Asamblea Parroquial de principios de curso.

Con bastante menos afluencia de miembros de la comunidad que en ocasiones anteriores, comenzó la Asamblea con la Parábola de la levadura y la Sal, para recordarnos que el reino está en marcha y que debemos ser partícipes de que crezca.

Nuestro párroco nos recordó que estamos llamados a la comunión, que debemos ser personas de comunión porque venimos del Dios Comunión y que debemos ser partícipes, no meros consumidores, al igual que nos lo recordó tanto en la Asamblea de fin de curso como en la Eucaristía de inicio de este curso que hemos comenzado.

En segundo lugar se nos comunicaron varias informaciones de interés:

-          La construcción de un nuevo espacio de escucha- reconciliación en el templo, en sustitución de los antiguos confesionarios.

-          La renovación del Consejo Parroquial, dándonos hasta finales de mes a aquellos que estemos interesados para presentarnos.

-          La situación económica de la Parroquia.

Para el trabajo en grupos, retomamos las propuestas de la Asamblea anterior para priorizar aquellas que más acorde están con el objetivo del curso presente: “Reactivar la esperanza y potenciar acciones esperanzadoras”

Después de este trabajo en grupos, donde vimos cuales eran las propuestas que deberíamos primar, cuales las actitudes a reforzar y que se debería potenciar de la programación habitual, quedaron claros algunos puntos en el plenario:

-          Todos los grupos coincidieron en uno de las propuestas: “La calle como reto”. Viendo distintas posibilidades para Ronda Norte (la zona nueva) sin olvidar la parte más desfavorecida de nuestro barrio.

-          La formación de los martes ha sido la gran triunfadora de la Asamblea, todos los grupos coincidían en que está siendo algo muy positivo que se debe mantener.

-          Otros puntos, no menos importantes, que se nombraron fueron: cuidar las celebraciones, potenciar la asistencia al taller de Tere para que sea viable o potenciar la pastoral familiar.

Con respecto a las actitudes a potenciar, se volvió a hablar de trabajar en comunión, no olvidar que somos una comunidad y que los grupos deben estar más unidos, no ir por libre. Cuidar la acogida y la escucha activa, compartir la esperanza, ser esperanza y potenciar la participación activa y novedosa.

Además de recordar algunos temas como cuidar el silencio en el templo, un punto destacable fue la participación de la comunidad en los distintos “eventos” organizados, siendo bastante pobre, ejemplo claro lo teníamos delante con la poca asistencia a la Asamblea, planteándosenos la pregunta de ¿qué hemos hecho? Y ¿qué debemos hacer? Para potenciar la participación.

Por último, se volvió al tema de la economía de la Parroquia, de qué debemos hacer para minimizar al máximo los gastos y si había alguna propuesta para recaudar algo más de dinero y ayudar así al pago de gastos típicos de toda casa (luz, agua…), sin llegar a ninguna conclusión más que apretarnos el cinturón, la colaboración de los grupos en el ahorro y el que cada uno, dentro de sus posibilidades, se plantee qué debe hacer con respecto a este tema.

Finalmente, rezamos un Padre Nuestro y nos despedimos dándonos fuerzas para afrontar este nuevo curso que nos plantea nuevos retos.